Radioterapia a medida: la tecnología que adapta el tratamiento al tumor en tiempo real
Cada paciente, cada tumor y cada sesión son diferentes. Sin embargo, durante años, la radioterapia ha seguido esquemas estandarizados en los que las variables individuales apenas podían ajustarse sobre la marcha. La medicina de precisión se abría paso, pero la radioterapia adaptativa real seguía siendo una promesa en gran medida teórica para la mayor parte de los hospitales. Hoy, esa promesa empieza a materializarse con tecnología. El acelerador lineal EVO, un sistema de última generación que ya está funcionando en Madrid, permite aplicar radioterapia ajustada al estado exacto del tumor en el momento de cada sesión. Una herramienta que no solo cambia la forma de planificar los tratamientos, sino que transforma su aplicación diaria. Este nuevo equipo, que combina imagen de alta definición, inteligencia artificial y automatización clínica, traduce la innovación tecnológica en ventajas muy tangibles: más precisión, menos daño en tejidos sanos, menor número de sesiones y mejor calidad de vida para el paciente oncológico. La evolución de la radioterapia pasa por aquí, y este hospital madrileño es el primero en España en ponerla al servicio de sus pacientes. Una nueva etapa en la radioterapia española "Con la incorporación de esta tecnología, se inicia una nueva etapa en el Servicio de Oncología Radioterápica de la Fundación Jiménez Díaz", afirma el Dr. Javier Luna, jefe del Servicio de Oncología Radioterápica del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, que esta semana celebra su 91 aniversario. El EVO no solo es un nuevo aparato: es una plataforma integral que permite realizar en un solo equipo todas las modalidades de tratamiento disponibles hasta la fecha. "La puesta en marcha de esta técnica pionera en nuestro país, gracias a la implicación y trabajo de todos los profesionales médicos, radiofísicos y técnicos del departamento para hacerlo realidad, permitirá al hospital seguir mejorando el tratamiento que se ofrece a los pacientes y, por ende, sus perspectivas en términos de salud y calidad de vida", señala. El tratamiento se adapta a cada sesión, no al revés Una de las principales ventajas del EVO es que permite ajustar el tratamiento cada día según la anatomía real del paciente. Antes de cada sesión se realiza un TAC que proporciona una imagen detallada de los órganos internos y del tumor en ese momento. Con esa información, los profesionales pueden modificar los parámetros del tratamiento para afinar al máximo la dosis de radiación. "Gracias al TAC que hacemos cada día de tratamiento antes de iniciar la sesión, podemos ver la anatomía del paciente en ese momento, modificar el volumen de la radiación a aplicar y adaptar así el tratamiento en tiempo real", explica el Dr. Luna. Esto supone un giro radical respecto a la radioterapia convencional, donde la planificación inicial rara vez se revisa durante el ciclo terapéutico. Ahora, el tratamiento no está cerrado, sino que se ajusta dinámicamente a los cambios diarios que puedan producirse en el cuerpo del paciente. Imágenes de alta definición y flujo más rápido Además de aportar mayor precisión, el acelerador EVO contribuye a mejorar la eficiencia...