Que continúas ahí pidiéndome permiso para que no me aleje.
Estoy vacía de ti, impar como una veleta que no sabe leer de donde le sopla el viento.
Estás presente en tu ausencia y no me cabe tanto silencio.
La etapa del enamoramiento, la atracción y el deseo, son simples ilusiones conductoras a los que la realidad despertará de eso que se hace llamar, amor.
#Reflexión
La etapa del enamoramiento, la atracción y el deseo, son simples ilusiones conductoras a los que la realidad despertará de eso que se hace llamar, amor.
#Reflexión
La etapa del enamoramiento, la atracción y el deseo, son simples ilusiones conductoras a los que la realidad despertará de eso que se hace llamar, amor.
#Reflexión
La etapa del enamoramiento, la atracción y el deseo, son simples ilusiones conductoras a los que la realidad despertará de eso que se hace llamar, amor.
#Reflexión
Quizá no debí preguntar,
quizá debí preguntar antes,
quizá no debiste volver,
quizá no debí haber vuelto,
quizá me quisiste a tu modo,
quizá no debí quererte tanto,
quizá solo era que no estábamos hechos
para que este amor
se viviera y poder
vivirlo juntos.
Quizá ..
Quizá no debí preguntar,
quizá debí preguntar antes,
quizá no debiste volver,
quizá no debí haber vuelto,
quizá me quisiste a tu modo,
quizá no debí quererte tanto,
quizá solo era que no estábamos hechos
para que este amor
se viviera y poder
vivirlo juntos.
Quizá ..
Que continúas ahí pidiéndome permiso para que no me aleje.
Estoy vacía de ti, impar como una veleta que no sabe leer de donde le sopla el viento.
Estás presente en tu ausencia y no me cabe tanto silencio.
Que continúas ahí pidiéndome permiso para que no me aleje.
Estoy vacía de ti, impar como una veleta que no sabe leer de donde le sopla el viento.
Estás presente en tu ausencia y no me cabe tanto silencio.
Que continúas ahí pidiéndome permiso para que no me aleje.
Estoy vacía de ti, impar como una veleta que no sabe leer de donde le sopla el viento.
Estás presente en tu ausencia y no me cabe tanto silencio.
Que continúas ahí pidiéndome permiso para que no me aleje.
Estoy vacía de ti, impar como una veleta que no sabe leer de donde le sopla el viento.
Estás presente en tu ausencia y no me cabe tanto silencio.
Quizá no debí preguntar,
quizá debí preguntar antes,
quizá no debiste volver,
quizá no debí haber vuelto,
quizá me quisiste a tu modo,
quizá no debí quererte tanto,
quizá solo era que no estábamos hechos
para que este amor
se viviera y poder
vivirlo juntos.
Quizá ..
Quizá no debí preguntar,
quizá debí preguntar antes,
quizá no debiste volver,
quizá no debí haber vuelto,
quizá me quisiste a tu modo,
quizá no debí quererte tanto,
quizá solo era que no estábamos hechos
para que este amor
se viviera y poder
vivirlo juntos.
Quizá ..
duele el alma,
duele la ausencia,
duele el pensar.
Duele no tenerte,
duele quererte
y no poderte respirar.
duele el alma,
duele la ausencia,
duele el pensar.
Duele no tenerte,
duele quererte
y no poderte respirar.
hambre de rizo sostengo,
aliento de mi cansancio.
Mantengo el vuelo pausado de pródigas manías, inopinados recelos de muerte y vida.
Quién me compra lo que vendo eclipse preñado de luna, un gorjeo y una culpa.
hambre de rizo sostengo,
aliento de mi cansancio.
Mantengo el vuelo pausado de pródigas manías, inopinados recelos de muerte y vida.
Quién me compra lo que vendo eclipse preñado de luna, un gorjeo y una culpa.
No encajo en el alfabeto que se masturba por derecho, clandestino fue el amor,
incierto como el invierno.
Tiene vida la palabra, y sin embargo agoniza encadenada a la nada.
No encajo en el alfabeto que se masturba por derecho, clandestino fue el amor,
incierto como el invierno.
Tiene vida la palabra, y sin embargo agoniza encadenada a la nada.
pero siempre al mirarse recordaban todo lo que son el uno para el otro, sabiendo que su amor nunca morirá.
pero siempre al mirarse recordaban todo lo que son el uno para el otro, sabiendo que su amor nunca morirá.
Tropiezo con los muros y con tres gotas de sangre,
Las yemas ateridas como lirios quieren acostarse conmigo,
visto trajes rotos de venas
-mujer de sangre-, de piernas abiertas para el parto que no arde.
Tropiezo con los muros y con tres gotas de sangre,
Las yemas ateridas como lirios quieren acostarse conmigo,
visto trajes rotos de venas
-mujer de sangre-, de piernas abiertas para el parto que no arde.
-no nos hacía falta-.
Nuestros brazos eran troncos abrazados a sus ramas,
el espejo de tu voz pronunciaba mi nombre.
Anoche no hicimos el amor,
-no nos hacía falta-.
Las piernas enredaderas en el costado de nuestros cuerpos,
la noche crecía y el sueño nos venció.
-no nos hacía falta-.
Nuestros brazos eran troncos abrazados a sus ramas,
el espejo de tu voz pronunciaba mi nombre.
Anoche no hicimos el amor,
-no nos hacía falta-.
Las piernas enredaderas en el costado de nuestros cuerpos,
la noche crecía y el sueño nos venció.
pero al amor en ocasiones también hay que saber decirle que no.
pero al amor en ocasiones también hay que saber decirle que no.
-no nos hacía falta-.
Nuestros brazos eran troncos abrazados a sus ramas,
el espejo de tu voz pronunciaba mi nombre.
Anoche no hicimos el amor,
-no nos hacía falta-.
Las piernas enredaderas en el costado de nuestros cuerpos,
la noche crecía y el sueño nos venció.
-no nos hacía falta-.
Nuestros brazos eran troncos abrazados a sus ramas,
el espejo de tu voz pronunciaba mi nombre.
Anoche no hicimos el amor,
-no nos hacía falta-.
Las piernas enredaderas en el costado de nuestros cuerpos,
la noche crecía y el sueño nos venció.
Tropiezo con los muros y con tres gotas de sangre,
Las yemas ateridas como lirios quieren acostarse conmigo,
visto trajes rotos de venas
-mujer de sangre-, de piernas abiertas para el parto que no arde.
Tropiezo con los muros y con tres gotas de sangre,
Las yemas ateridas como lirios quieren acostarse conmigo,
visto trajes rotos de venas
-mujer de sangre-, de piernas abiertas para el parto que no arde.
pero siempre al mirarse recordaban todo lo que son el uno para el otro, sabiendo que su amor nunca morirá.
pero siempre al mirarse recordaban todo lo que son el uno para el otro, sabiendo que su amor nunca morirá.
No encajo en el alfabeto que se masturba por derecho, clandestino fue el amor,
incierto como el invierno.
Tiene vida la palabra, y sin embargo agoniza encadenada a la nada.
No encajo en el alfabeto que se masturba por derecho, clandestino fue el amor,
incierto como el invierno.
Tiene vida la palabra, y sin embargo agoniza encadenada a la nada.
hambre de rizo sostengo,
aliento de mi cansancio.
Mantengo el vuelo pausado de pródigas manías, inopinados recelos de muerte y vida.
Quién me compra lo que vendo eclipse preñado de luna, un gorjeo y una culpa.
hambre de rizo sostengo,
aliento de mi cansancio.
Mantengo el vuelo pausado de pródigas manías, inopinados recelos de muerte y vida.
Quién me compra lo que vendo eclipse preñado de luna, un gorjeo y una culpa.
duele el alma,
duele la ausencia,
duele el pensar.
Duele no tenerte,
duele quererte
y no poderte respirar.
duele el alma,
duele la ausencia,
duele el pensar.
Duele no tenerte,
duele quererte
y no poderte respirar.
donde guardo tus recuerdos,
escombros de otra vida
malgastada a tu antojo.
donde guardo tus recuerdos,
escombros de otra vida
malgastada a tu antojo.
-Cómo se destruye el recuerdo-.
- Cómo se hace el olvido-.
Si mañana vuelvo a pensarte y ahora vives conmigo.
-Cómo se destruye el recuerdo-.
- Cómo se hace el olvido-.
Si mañana vuelvo a pensarte y ahora vives conmigo.
Sí el latido lo mantengo en este otoño,
sí he desenredado la nostalgia que me crece por el cuero.
Sí las mañanas me tiemblan entre las manos,
sí el espliego me es campo o me es batalla,
o si trepo las sombras que me dejan los espejos.
Pregúntame
o deja que me vaya.
Sí el latido lo mantengo en este otoño,
sí he desenredado la nostalgia que me crece por el cuero.
Sí las mañanas me tiemblan entre las manos,
sí el espliego me es campo o me es batalla,
o si trepo las sombras que me dejan los espejos.
Pregúntame
o deja que me vaya.