El corazón del Señor no es ya suyo, pues él se coloca en el lugar de todos los hombres.
Para los buenos es bueno, para los no buenos también es bueno.
Porque esto es vivir en Sabiduría y Virtud.
El corazón del Señor no es ya suyo, pues él se coloca en el lugar de todos los hombres.
Para los buenos es bueno, para los no buenos también es bueno.
Porque esto es vivir en Sabiduría y Virtud.