Se trata de otra cosa. Siempre. Ese es justamente el poder de la literatura.
Se trata de otra cosa. Siempre. Ese es justamente el poder de la literatura.
Si de verdad le importara a la vicepresidenta la moral, no defendería secuestradores, violadores y ladrones que, además, eran militares.
Si de verdad le importara a la vicepresidenta la moral, no defendería secuestradores, violadores y ladrones que, además, eran militares.