La misoginia no tiene limites, y me tiene con el corazón roto que lo ultimo que sintió esa chiquita fue a quien decía amarla y cuidarla lanzarla por un quinto piso.
La misoginia no tiene limites, y me tiene con el corazón roto que lo ultimo que sintió esa chiquita fue a quien decía amarla y cuidarla lanzarla por un quinto piso.