— Me gustan mucho tus pe... ¡AUCH, KYOJURO PERDÓN!
— Me gustan mucho tus pe... ¡AUCH, KYOJURO PERDÓN!
— ¡No, no, espera! Lo digo porque estás amamantando. No tiene nada que ver con tu físico.
— ES mi físico.
— ¡Pero no lo digo de mala manera!
— ¿Entonces?
— ¡No, no, espera! Lo digo porque estás amamantando. No tiene nada que ver con tu físico.
— ES mi físico.
— ¡Pero no lo digo de mala manera!
— ¿Entonces?
— ¿Pero has pensado en que eres un vaca?
— ¿Pero has pensado en que eres un vaca?
— ¡Akaza!
— A lo que me refiero es que tu estómago volverá a ser lo que era en unos meses. Y si mi mamá pudo recuperar su figura después de lo que le hicimos, no veo porque tú no.
— ¡Akaza!
— A lo que me refiero es que tu estómago volverá a ser lo que era en unos meses. Y si mi mamá pudo recuperar su figura después de lo que le hicimos, no veo porque tú no.
— Kyojuro...
— ¡Ya sé que vas a decir! Vas a decir que no, que no harías eso. ¡Pero hasta Giyuu me ha contado los comentarios que recibió de...!
— Kyojuro...
— ¡Ya sé que vas a decir! Vas a decir que no, que no harías eso. ¡Pero hasta Giyuu me ha contado los comentarios que recibió de...!
— Escuché la junta que tuviste esta tarde.
El entendimiento le cayó como un balde de agua fría. Si, había tenido una junta esa tarde con su jefe y sus superiores.
— Escuché la junta que tuviste esta tarde.
El entendimiento le cayó como un balde de agua fría. Si, había tenido una junta esa tarde con su jefe y sus superiores.
Akaza parpadeó confundido, sin querer entender lo que Kyojuro estaba insinuando. Así que soltó sus manos y acunó su rostro con cuidado.
— ¿Estás insinuando que los voy a abandonar? — Kyojuro asintió.
Akaza parpadeó confundido, sin querer entender lo que Kyojuro estaba insinuando. Así que soltó sus manos y acunó su rostro con cuidado.
— ¿Estás insinuando que los voy a abandonar? — Kyojuro asintió.
— Kyojuro, acabas de dar a luz. Me diste el cachorrito más hermoso del mundo, ¿esa no es razón suficiente para entender los cambios en tu cuerpo?
Kyojuro negó con la cabeza, dejando salir unas lágrimas.
— Kyojuro, acabas de dar a luz. Me diste el cachorrito más hermoso del mundo, ¿esa no es razón suficiente para entender los cambios en tu cuerpo?
Kyojuro negó con la cabeza, dejando salir unas lágrimas.
— ¿Y qué ves?
— Que estoy gordo.
— ¿Y por qué?
— ¿Y qué ves?
— Que estoy gordo.
— ¿Y por qué?
Akaza se quitó los lentes y se puso en pie para mirar a su esposo a los ojos directamente.
Akaza se quitó los lentes y se puso en pie para mirar a su esposo a los ojos directamente.
— Porque te veo todos los días. Mi jefe fue lo bastante amable como para explotarme desde la comodidad de nuestra casa después del nacimiento de Tōjuro. ¿Cómo no voy a saber que no estás gordo?
— Porque te veo todos los días. Mi jefe fue lo bastante amable como para explotarme desde la comodidad de nuestra casa después del nacimiento de Tōjuro. ¿Cómo no voy a saber que no estás gordo?
— Que si estoy gordo.
— No.
— Que si estoy gordo.
— No.