Que el enojo se transforme en indignación consciente y no en amargura estéril.
Que dudes, porque las preguntas honestas valen más que las certezas cómodas.
Y que, aun en el conflicto, puedas estar en paz contigo mismo,
Que el enojo se transforme en indignación consciente y no en amargura estéril.
Que dudes, porque las preguntas honestas valen más que las certezas cómodas.
Y que, aun en el conflicto, puedas estar en paz contigo mismo,