Luego la causa avanza. Y lo que empieza por una esquina acaba en otra. Porque una de las claves del lawfare siempre ha sido esa: no importa la sentencia, importa el proceso. Y los titulares que se consiguen en el camino. (50/50)
Luego la causa avanza. Y lo que empieza por una esquina acaba en otra. Porque una de las claves del lawfare siempre ha sido esa: no importa la sentencia, importa el proceso. Y los titulares que se consiguen en el camino. (50/50)