He visto suficientes pelis navideñas de sobremesa para saber que esto iba a ocurrir, y que Karen y Tom, que inicialmente se odian, tendrán que compartir la única habitación que queda en un pequeño hotel de madera muy navideño regentado por un matrimonio de ancianos superenamorados que hacen galletas
He visto suficientes pelis navideñas de sobremesa para saber que esto iba a ocurrir, y que Karen y Tom, que inicialmente se odian, tendrán que compartir la única habitación que queda en un pequeño hotel de madera muy navideño regentado por un matrimonio de ancianos superenamorados que hacen galletas