Omar El Akkad ha publicado un libro sobre el genocidio en Gaza cuyo título ya lo dice todo:
Algún día (cuando sea seguro, cuando no haya detrimento personal por llamarlo por su nombre, cuando sea demasiado tarde para pedir responsabilidades) todo el mundo habrá estado siempre en contra de ello.
Omar El Akkad ha publicado un libro sobre el genocidio en Gaza cuyo título ya lo dice todo:
Algún día (cuando sea seguro, cuando no haya detrimento personal por llamarlo por su nombre, cuando sea demasiado tarde para pedir responsabilidades) todo el mundo habrá estado siempre en contra de ello.
Paga por ponerle tu nombre a una calle o, incluso, a la puerta entera de la feria.
Sería cómico si no fuera trágico. Porque la tragedia es que no pocas marcas van a chinchar dinero en tremendísima gilipollez.
Paga por ponerle tu nombre a una calle o, incluso, a la puerta entera de la feria.
Sería cómico si no fuera trágico. Porque la tragedia es que no pocas marcas van a chinchar dinero en tremendísima gilipollez.
Todo así.
Todo mal.
Todo así.
Todo mal.
No vale celebrar una Oktoberfest normalita, tiene que ser la más grande de Europa. En un espacio especial para ella.
No vale celebrar una Oktoberfest normalita, tiene que ser la más grande de Europa. En un espacio especial para ella.
El primero haber convertido la ciudad entera en un parque temático para guiris borrachos.
Y el segundo es la ifemización de cualquier evento.
El primero haber convertido la ciudad entera en un parque temático para guiris borrachos.
Y el segundo es la ifemización de cualquier evento.