Hay días normales que también valen.
Un café a solas, una conversación sencilla, una canción que te conecta.
Nos han hecho creer que la vida solo vale si es extraordinaria.
Pero muchas veces, lo más sanador es volver a lo simple y consciente.
Hay días normales que también valen.
Un café a solas, una conversación sencilla, una canción que te conecta.
Nos han hecho creer que la vida solo vale si es extraordinaria.
Pero muchas veces, lo más sanador es volver a lo simple y consciente.