Estoy harta de que siempre ganen los malos.
Estoy harta de que las consecuencias las paguen siempre los más pobres.
Estoy harta de que a la guerra manden siempre a los hijos de otros.
Estoy harta de gente que sólo mira su ombligo y encima le aplauden.
Estoy muy harta.
Cuantas más herramientas tenemos a nuestra disposición para aprender, más cómodos nos volvemos.
Luego nos quejaremos de que no nos contratan.
Este tío se supera cada día.
Honoré de Balzac