La paradoja terrible de este y otros casos es que faltan las palabras para explicar lo que pasa allí, pero es necesario hacerlo. Hay que nombrarlo, hay que denunciarlo, para empezar.
La paradoja terrible de este y otros casos es que faltan las palabras para explicar lo que pasa allí, pero es necesario hacerlo. Hay que nombrarlo, hay que denunciarlo, para empezar.