Y a PI creo que le pierden más sus incoherencias q sus defectos. Además de cierta soberbia, seguramente necesaria para aguantar el acoso a q se le ha sometido, sólo comparable al de Sánchez.
Y a PI creo que le pierden más sus incoherencias q sus defectos. Además de cierta soberbia, seguramente necesaria para aguantar el acoso a q se le ha sometido, sólo comparable al de Sánchez.
Una pena.
Una pena.
Al tiempo.
Al tiempo.