como flechas vivas, son lanzados.
Deja que la inclinación,
en tu mano de arquero,
sea para la felicidad.
Pues aunque Él ama
la flecha que vuela,
ama de igual modo al arco estable.
Khalil Gibran
como flechas vivas, son lanzados.
Deja que la inclinación,
en tu mano de arquero,
sea para la felicidad.
Pues aunque Él ama
la flecha que vuela,
ama de igual modo al arco estable.
Khalil Gibran
Puedes abrigar sus cuerpos,
pero no sus almas, porque ellas
viven en la casa de mañana,
que no puedes visitar,
ni siquiera en sueños.
Puedes esforzarte en ser como ellos,
pero no procures hacerlos
semejantes a ti,
porque la vida no retrocede
ni se detiene en el ayer.
Puedes abrigar sus cuerpos,
pero no sus almas, porque ellas
viven en la casa de mañana,
que no puedes visitar,
ni siquiera en sueños.
Puedes esforzarte en ser como ellos,
pero no procures hacerlos
semejantes a ti,
porque la vida no retrocede
ni se detiene en el ayer.