📍 Barcelona.
🌐 https://linkr.bio/mfloser
Yo no conocía el grimdark hasta que llegó a mis manos La primera ley y me enamoré profundamente del género.
Yo no conocía el grimdark hasta que llegó a mis manos La primera ley y me enamoré profundamente del género.
Es un trabajo colosal y que creo que la gente no aprecia demasiado.
Es un trabajo colosal y que creo que la gente no aprecia demasiado.
En la saga Mundodisco, de Terry Pratchett, me parece que hacen un trabajo complicadísimo, porque tienen que traducir (muchas veces cambiar) juegos de palabras o chascarrillos +
En la saga Mundodisco, de Terry Pratchett, me parece que hacen un trabajo complicadísimo, porque tienen que traducir (muchas veces cambiar) juegos de palabras o chascarrillos +
—¡Menuda... hija... de putero! —Pues mira, resulta que sí que pudo. ◾
—¡Menuda... hija... de putero! —Pues mira, resulta que sí que pudo. ◾
—¿Qué... es... ama...? —preguntó—. ¿Es... un... orbe... para... dominar... el... mundo? ¿Una... esfera... para... invocar un de... monio? +
—¿Qué... es... ama...? —preguntó—. ¿Es... un... orbe... para... dominar... el... mundo? ¿Una... esfera... para... invocar un de... monio? +
Filip no respondió, en vez de eso le entregó a la mujer una esfera ambarina.
El abismal miró la cosa aquella con fascinación. Brillaba mucho y soltaba algún destello. Después de todo había merecido la pena luchar contra los guardianes del orbe, +
Filip no respondió, en vez de eso le entregó a la mujer una esfera ambarina.
El abismal miró la cosa aquella con fascinación. Brillaba mucho y soltaba algún destello. Después de todo había merecido la pena luchar contra los guardianes del orbe, +
—Lo... siento... ama... —respondió la criatura jadeando—. La... cueva... es... taba... lejos...
—Siempre tienes una excusa, Filip.
—Pero... no... es... una... +
—Lo... siento... ama... —respondió la criatura jadeando—. La... cueva... es... taba... lejos...
—Siempre tienes una excusa, Filip.
—Pero... no... es... una... +
Conocía bien sus ojos rasgados, rojos, su nariz de puerco y las grandes orejas en punta. Recordaba a la perfección el olor a ropa húmeda que desprendía su pelaje.
La cosa aterrizó poco después junto a ella, intentando recuperar el aliento. +
Conocía bien sus ojos rasgados, rojos, su nariz de puerco y las grandes orejas en punta. Recordaba a la perfección el olor a ropa húmeda que desprendía su pelaje.
La cosa aterrizó poco después junto a ella, intentando recuperar el aliento. +