un verano sin cesar,
se fue a pedir harina
a la hormiga su vecina.
Bueno, pues, ahora a bailar.
La alegría de la vida
Raymond Queneau
un verano sin cesar,
se fue a pedir harina
a la hormiga su vecina.
Bueno, pues, ahora a bailar.
La alegría de la vida
Raymond Queneau