Vergonzosa postura política y una burla para los millones y millones de fanáticos de ese deporte.
Eso sin contar la pifia de programar algunas “estrellas”, en plena decadencia o desconocidas, para su “gala”. Es una mafia descarada.
Vergonzosa postura política y una burla para los millones y millones de fanáticos de ese deporte.
Eso sin contar la pifia de programar algunas “estrellas”, en plena decadencia o desconocidas, para su “gala”. Es una mafia descarada.