Por desgracia, Sam Cooke no pudo ver cómo su canción se convertía en el himno de esperanza que fue para la lucha por los derechos civiles.
El destino le alcanzó la noche del 11 de diciembre de 1964 en Los Ángeles, con tan solo 33 años.
Y lo que pasó sigue creando muchas dudas.
Por desgracia, Sam Cooke no pudo ver cómo su canción se convertía en el himno de esperanza que fue para la lucha por los derechos civiles.
El destino le alcanzó la noche del 11 de diciembre de 1964 en Los Ángeles, con tan solo 33 años.
Y lo que pasó sigue creando muchas dudas.