La comunidad internacional, desde la ONU a la Unión Europea y los países de la región no puede fingir normalidad. No pueden aceptar la ecuación cínica que se les plantea: Maduro no, pero Delcy sí; petróleo sí, democracia no; la oposición ganó, pero ahora estorba.
La comunidad internacional, desde la ONU a la Unión Europea y los países de la región no puede fingir normalidad. No pueden aceptar la ecuación cínica que se les plantea: Maduro no, pero Delcy sí; petróleo sí, democracia no; la oposición ganó, pero ahora estorba.