—el, digamos, de incomparecencia (nada/nadie hace ruido porque no hay nada/nadie)
—el, digamos, de acecho (algo/alguien aguarda en silencio)
—el, digamos, de incomparecencia (nada/nadie hace ruido porque no hay nada/nadie)
—el, digamos, de acecho (algo/alguien aguarda en silencio)