-Vaya, vaya... Así que influencer, ¿no?
-Sí, señor.
-Antiguo es sin hache y trabajo con be.
-Es que internet ha muerto y no he podido acceder al corrector online.
-Normal. Oye, en el mercado central piden descargadores.
-¿De contenido?
-No...
-Vaya, vaya... Así que influencer, ¿no?
-Sí, señor.
-Antiguo es sin hache y trabajo con be.
-Es que internet ha muerto y no he podido acceder al corrector online.
-Normal. Oye, en el mercado central piden descargadores.
-¿De contenido?
-No...
-Pues sí, don Niebla. Desde que internet desapareció me estoy haciendo de oro fabricando caretas de cartón que sirven de filtro para los antiguos usuarios de las redes.
-Me alegro mucho por usted. Oiga, le recomiendo que también venda fajas.
-Pues sí, don Niebla. Desde que internet desapareció me estoy haciendo de oro fabricando caretas de cartón que sirven de filtro para los antiguos usuarios de las redes.
-Me alegro mucho por usted. Oiga, le recomiendo que también venda fajas.
-Como sabéis, niños, esta Navidad murió internet. Bien, esto se llama biblioteca. Debéis usarla para hacer un trabajo que relacione la fotosíntesis de los cardos con la depresión posparto del pangolín. ¡Ah! En ese cajón hay fichas para buscar.
-Como sabéis, niños, esta Navidad murió internet. Bien, esto se llama biblioteca. Debéis usarla para hacer un trabajo que relacione la fotosíntesis de los cardos con la depresión posparto del pangolín. ¡Ah! En ese cajón hay fichas para buscar.
-Esto es lo que se sustituye al pago con el móvil.
-¡Parece el juego ese para boomers de comprar calles.
-Por ejemplo, si un libro vale 27 euros le dais un billete de 10 y otro de 20. ¿Cuánto os tienen que devolver?
-¿Eh...? ¿Qué es un libro?
-Esto es lo que se sustituye al pago con el móvil.
-¡Parece el juego ese para boomers de comprar calles.
-Por ejemplo, si un libro vale 27 euros le dais un billete de 10 y otro de 20. ¿Cuánto os tienen que devolver?
-¿Eh...? ¿Qué es un libro?
-No, los Reyes Magos os siguen queriendo. Lo que pasa es que internet ha muerto y ya no os echan móviles ni videoconsolas interactivas. Os han dejado juegos de mesa y libros.
-¿Y cómo juego con mis amigos?
-Te llevas la caja a su casa.
-¿Qué?
-No, los Reyes Magos os siguen queriendo. Lo que pasa es que internet ha muerto y ya no os echan móviles ni videoconsolas interactivas. Os han dejado juegos de mesa y libros.
-¿Y cómo juego con mis amigos?
-Te llevas la caja a su casa.
-¿Qué?
-Con esto de la muerte de internet, van a sobrar miles y miles de móviles.
-El año pasado nos sobraron pilas de libros.
-¿Qué opina usted, don Niebla?
-Pueden usarlos como ladrillos para construir bibliotecas para los libros de hace un año.
-Con esto de la muerte de internet, van a sobrar miles y miles de móviles.
-El año pasado nos sobraron pilas de libros.
-¿Qué opina usted, don Niebla?
-Pueden usarlos como ladrillos para construir bibliotecas para los libros de hace un año.
-Doña Carmen, se ha roto internet. Le traigo a dos jóvenes que vienen a aprender a comprar ropa en una tienda de barrio.
-A ver, hijos, ¿qué buscáis?
-Yo un Cowboy Dark Azul Riven.
-Los vaqueros al fondo. Luego ya lo rajas tú en casa.
-Vale.
-Doña Carmen, se ha roto internet. Le traigo a dos jóvenes que vienen a aprender a comprar ropa en una tienda de barrio.
-A ver, hijos, ¿qué buscáis?
-Yo un Cowboy Dark Azul Riven.
-Los vaqueros al fondo. Luego ya lo rajas tú en casa.
-Vale.
-Perdone, señor perro. ¿Nos puede ayudar? Nuestro reloj digital no funciona porque internet ha muerto.
-Tenéis uno grandote ahí detrás.
-Ya, pero no nos cuenta los pasos.
-Bueno, los podéis contar vosotras.
-¿Y si hacemos más de cien pasos?
-Perdone, señor perro. ¿Nos puede ayudar? Nuestro reloj digital no funciona porque internet ha muerto.
-Tenéis uno grandote ahí detrás.
-Ya, pero no nos cuenta los pasos.
-Bueno, los podéis contar vosotras.
-¿Y si hacemos más de cien pasos?
-Internet ha muerto, no os queda otra. Cogéis ese cuaderno, llamado agenda, buscáis el número de teléfono de la familia del amigo. Lo marcáis metiendo el dedo en los orificios, preguntáis por él y le felicitáis el año.
-Pero, ¿¿hablando??
-Sí.
-Internet ha muerto, no os queda otra. Cogéis ese cuaderno, llamado agenda, buscáis el número de teléfono de la familia del amigo. Lo marcáis metiendo el dedo en los orificios, preguntáis por él y le felicitáis el año.
-Pero, ¿¿hablando??
-Sí.