Marc Peig
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Marc Peig
@marcpeig.bsky.social
Telecos de professió. Consumidor voraç de llibres, música, cine, sèries, teatre, Barça. També ressenyo llibres a @unlibroaldia.bsky.social i a El Matí Digital
En páginas finales de «Los comienzos», de Claire Marin. Editado por @anagramaeditor.bsky.social con traducción al castellano de Álex Gibert.
#habráreseña en @unlibroaldia.bsky.social
February 7, 2026 at 9:46 AM
En páginas finales de «Els noms»/«Los nombres», de Florence Knapp. Editado en catalán por Grup62 con traducción de Núria Parés Sellarès y en castellano por @salamandraed.bsky.social con traducción de Aurora Echevarría Pérez.
#habráreseña en @unlibroaldia.bsky.social
January 31, 2026 at 4:48 PM
Publicada la reseña, en @unlibroaldia.bsky.social, de «Reliquia», de Pol Guasch. Editado por @anagramaeditor.bsky.social

unlibroaldia.blogspot.com/2026/01/pol-...
January 29, 2026 at 11:44 AM
January 21, 2026 at 11:32 AM
En páginas finales de «Una súplica para Eros», de Siri Hustvedt. Publicado por Circe Editorial en castellano con traducción de Aurora Echevarría. #habráreseña en @unlibroaldia.bsky.social
January 18, 2026 at 6:21 PM
January 12, 2026 at 1:16 PM
En páginas finales de «La picadura de abeja», de Paul Murray. Editado por @anagramaeditor.bsky.social en castellano con traducción de Javier Calvo.
#habráreseña en @unlibroaldia.bsky.social
January 5, 2026 at 10:53 AM
Reposted by Marc Peig
Què caldria fer per arribar a un món menys oprimit per la necessitat i més lliure?

Donar quan es pugui i no odiar si es pot.

Albert Camus
ESCRITS LLIBERTARIS
Trad. Anna Casassas
Publicat a Raig Verd

Us desitgem un molt bon any 2026!
January 3, 2026 at 1:24 PM
January 3, 2026 at 3:05 PM
En páginas finales de «Se han cometido errores (pero yo no fui)», de Carol Tavris y Elliot Aronson. Publicado por @capitanswing.bsky.social en castellano con traducción de Patricia Teixidor.
#habráreseña en @unlibroaldia.bsky.social
January 2, 2026 at 3:25 PM
En les millors lectures del 2025 destaco, com a experiments exitosos del 2025:

«La niña a la que le gustaban demasiado las cerillas», Gaétan Soucy, en @edcontrasena.bsky.social

«El volumen del tiempo», Solvej Balle, en @anagramaeditor.bsky.social

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LO MEJOR DE 2025
Un año más llega a las pantallas de los lectores ULADianos la lista que importa, la que todos estaban esperando, la lista para acabar con to...
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December 26, 2025 at 8:43 AM
En la meva llista a @unlibroaldia.bsky.social de les millores lectures de l’any destaco, com a millor assaig del 2025:
«La passió dels estranys», de @marinagarces.bsky.social , editat per @galaxiagutenberg.bsky.social

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LO MEJOR DE 2025
Un año más llega a las pantallas de los lectores ULADianos la lista que importa, la que todos estaban esperando, la lista para acabar con to...
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December 26, 2025 at 8:33 AM
En la meva llista a @unlibroaldia.bsky.social de les millores lectures de l’any destaco, com a millor llibre del 2025:
«Animals inexpressius», de @xmascraviotto.bsky.social, editat per @laltraeditorial.bsky.social

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LO MEJOR DE 2025
Un año más llega a las pantallas de los lectores ULADianos la lista que importa, la que todos estaban esperando, la lista para acabar con to...
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December 26, 2025 at 8:30 AM
Publicada la reseña, en @unlibroaldia.bsky.social, de «La ciutat i la casa» / «La ciudad y la casa», de Natalia Ginzburg. Editado en catalán por El club editor con trad. de Meritxell Cucurella-Jorba y en castellano por Lumen con trad. de Mercedes Corral.

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December 22, 2025 at 1:59 PM
En páginas finales de «La ciutat i la casa» / «La ciudad y la casa», de Natalia Ginzburg. Editado en catalán por El club editor con traducción de Meritxell Cucurella-Jorba y en castellano por Lumen con traducción de Mercedes Corral.
#habráreseña en @unlibroaldia.bsky.social
December 20, 2025 at 3:00 PM
«De què serveix tenir la raó quan no es té el poder?»

#llegint “Un enemic del poble”, d’Henrik Ibsen
December 14, 2025 at 5:35 PM
Publicada la reseña, en @unlibroaldia.bsky.social, de «Sale el espectro», de Philip Roth. Editado por @randomhousees.bsky.social en castellano con traducción de Jordi Fibla. unlibroaldia.blogspot.com/2025/10/borr...
Philip Roth: <i>Sale el espectro</i>
Idioma original:  inglés Título original:   Exit Ghost Traducción:  Jordi Fibla en castellano para Random House Año de publicación:  2007 Va...
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December 13, 2025 at 2:02 PM
En páginas finales de «Sale el espectro», de Philip Roth. Editado por @randomhousees.bsky.social en castellano con traducción de Jordi Fibla.
#habráreseña en @unlibroaldia.bsky.social
December 5, 2025 at 3:29 PM
Publicada la reseña de «Animals inexpressius», de @xmascraviotto.bsky.social Editado por @laltraeditorial.bsky.social en catalán

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November 28, 2025 at 12:03 PM
En páginas finales de «Animals inexpressius», de @xmascraviotto.bsky.social Editado por @laltraeditorial.bsky.social en catalán. #habráreseña en @unlibroaldia.bsky.social
November 22, 2025 at 11:38 AM
Publicada la reseña de «Memorias de un niño», de Stig Dagerman. Publicado por @nordicalibros.bsky.social en castellano con traducción de Juan Capel y Marina Torres.
Hoy en ULAD: Stig Dagerman: Memorias de un niño
Stig Dagerman: Memorias de un niño
Idioma original: sueco Título original: no disponible Traducción: Marina Torres y Juan Capel en castellano para Nórdica Año de publicación: entre 1947 y 1952 Valoración: entre recomendable y muy recomendable Como muchos de vosotros sabréis, la literatura nórdica me ha dado grandes momentos de placer pues su estilo a menudo seco, rudo y con aires de soledad y tristeza encaja bastante con el tipo de literatura que me atrae: la que lleva al lector a plantearse situaciones y reflexiones en torno a la vida y la introspección. Y claro, Dagerman ya que me cautivó con su «Niño quemado», por su prosa contundente y su radicalidad emocional, así que cada nuevo libro traducido supone una nueva oportunidad de acercarse a esos pasajes mentales áridos e impactantes. Así que aquí me encuentro de nuevo, esta vez con un recopilatorio de cinco relatos de duración muy variable (entre cinco páginas el más corto y cincuenta el más largo) y resultado también desigual, aunque con alguna joya que hace que su lectura sea altamente recordable.  Empieza el primer relato, que da nombre al título del recopilatorio, donde el protagonista afirma tajantemente que «a inventar se empieza pronto. De niño siempre se es inventor. Luego, en la mayoría de los casos, te arrebatan el hábito». En este primer cuento, el autor nos retrata una realidad ardua desde la mirada de un niño; un niño que vive en una granja en medio de un extenso predio en un tiempo en el que los militares que se encuentran en maniobras hacen incursiones de vez en cuando a esos parajes. En ese escenario en el que la guerra sobrevuela el día a día, el protagonista sobrevive emocionalmente aferrado a la esperanza, pues abandonado por su madre está a la espera de que algún día, mezclada entre las numerosas mujeres que viene a veranear desde Estocolmo, venga a buscarlo porque en su fuero interno sabe que «alguna de ellas frenará la bicicleta, pondrá pie en tierra ante la verja, correrá hacia mí y me alzará en brazos. Tiene que ser ella, mi madre a la que nunca he visto». Este primer relato es duro, triste, pues es la historia de un niño que narra la penuria de una vida pobre, sin padres y viviendo con unos abuelos de los que «educaban a golpes de hacha», con un abuelo que dedicaba muchas horas al día a conrear sus tierras y una abuela que «siempre tenía una barra de pan para quien pasaba hombre»; unos abuelos que a menudo acababan dando comida a los pordioseros de los campesinos vecinos, aunque «tal vez éramos nosotros los más pobres de los campesinos de la comarca» y a los que en su manera ama y agradece ese sentimiento, pues en su ánimo de escribirles un poema al morir, sólo le salieron «unos lamentables versos que rompí avergonzado. Pero de la vergüenza, la importancia y el dolor nació algo que fue, creo, la pasión de ser escritor, es decir, de contar cómo se sufre el dolor, ser querido y quedarse solo». El segundo cuento, «Matar a un niño», es un magistral relato sobre las casualidades e infortunios de la vida, en la que se narra la vida de un hombre y un niño que coincidirán de manera trágica en un instante de sus vidas. La narración es sublime, la tensión es constante y la precisión es perfecta. De cortísima duración, contiene todo lo que uno espera de un relato. El tercer relato «Aguanieve» es, probablemente y con diferencia, el más flojo de todos, aunque al ser de corta duración en seguida nos encontramos con el cuarto relato, el más extenso con diferencia de este libro y que trata sobre un joven al que se le acaba de morir el padre. Un texto en el que se habla sobre la muerte, pero especialmente sobre la vida compartida y los recuerdos con los que ya no están. Un relato en el que el protagonista nos traslada la difícil relación con sus padres y sus hermanos y demás gente del pueblo en un texto embriagado de alcohol, tristeza y añoranza que culmina de manera magistral al afirmar que «ya no habrá padre alguno que me invite a pasar a su alcoba y me hable como a un hombre. Ya no hay nadie que no quiere sino engañarme y ser cruel conmigo. Mañana estaré solo». Ya en su último relato, muy breve y alabado por gran parte de la crítica y escrito en forma de testamento o legado, es sobre la necesidad que tenemos de consuelo, de algo que nos abrigue, que nos reconforte y nos acoja en un mundo hostil. Un anhelo de algo que nos permita seguir adelante en tiempos difíciles y que el autor plasma hábilmente al decirse para sí mismo que «cuando mi angustia dice: Desespérate, que el día está rodeado de dos noches, grita el falso consuelo: Ten esperanza, que la noche está rodeada de dos días». En un bonito alegato a la vida, escrito por el autor poco tiempo después de terminar la segunda guerra mundial (como el resto de los relatos de este volumen), también supone una declaración de intenciones pues asevera que «como anhelo la confirmación de que mi vida no carece de sentido y de que no estoy solo en el mundo, reúno las palabras en un libro y se lo regalo al mundo. El mundo me da a cambio dinero y fama y silencio. Pero a mí qué me importa el dinero y a mí qué me importa contribuir al progreso de la literatura; a mí lo que me importa es lo que nunca consigo: la confirmación de que mis palabras han tocado el corazón del mundo».  Para terminar, dice el autor en sus páginas finales que «me esclaviza mi talento hasta el punto de que no me atrevo a usarlo por miedo a haberlo perdido». Celebramos que su necesidad de expresar aquello que sentía venciera el miedo a no estar a la altura de sus propias expectativas. Sin duda, sí está a la altura de las nuestras. También de Stig Dagerman en ULAD: Niño quemado, Otoño alemán
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November 21, 2025 at 4:55 PM
En páginas finales de «Memorias de un niño», de Stig Dagerman. Publicado por @nordicalibros.bsky.social en castellano con traducción de Juan Capel y Marina Torres.
#habráreseña en @unlibroaldia.bsky.social
November 16, 2025 at 3:18 PM
Publicada la reseña en @unlibroaldia.bsky.social de «Vaim», de Jon Fosse. Publicado en catalán por @galaxiagutenberg.bsky.social con traducción de Meritxell Salvany y en castellano por @randomhousees.bsky.social con traducción de Cristina Gómez-Baggethun
Hoy en ULAD: Jon Fosse: Vaim
Jon Fosse: Vaim
Idioma original: nynorsk (neonoruego) Título original: Vaim Traducción: Meritxell Salvany en catalán para Galàxia Gutenerg y Cristina Gómez-Baggethun en castellano para Random House Año de publicación: 2025 Valoración: muy recomendable Empieza el relato con uno de los ya habituales monólogos interiores de Fosse, en el que el narrador (de nombre Jatgeir) nos cuenta en primera persona su viaje a la droguería de Bjørgvin en búsqueda de un carrete de hilo negro y una aguja para coser un botón que se le había caído, pues sabe que en la de su ciudad es posible que no encuentre lo que busca. Pero, para su sorpresa y desgracia, se encuentra pagando un precio a su entender desorbitado y ello le lleva a cuestionarse el porqué de esos viajes en barca a Bjørvin con el único fin de ir a la droguería, por qué sigue yendo ahí únicamente para ese propósito y, en su intento de entender el motivo, se da cuenta de que las respuestas se hallan en su interior, en los recuerdos de su juventud, cuando hacía esos viajes frecuentando las tabernas con «la esperanza de encontrar alguien con quien compartir de la vida» reconociendo a la postre que «quizá, aquella historia de tener que ir a comprar hilo y aguja sea como sea, solo debía ser una excusa que me había urdido para poder coger la barca y venir hasta Bjørvin ahora que habían llegado las vacaciones de verano y no tenía que trabajar». Pero ese viaje le conduce también a otra isla vecina, Sartor, que le transporta en un viaje también mental en el que rememora sus recuerdos de adolescencia y con ello un antiguo amor por una joven, nunca expresado de manera directa, un enamoramiento guardado para sí mismo en una suerte de idolatría y admiración por alguien a quien apenas conocía, porque «a ella no le había hablado nunca, de sus sentimientos, solo faltaría, que yo no hubiera osado confesar nada parecido a una mujer jamas de la vida”. Con esta premisa, vemos que en esta corta novela y que conforma la primera parte de una trilogía, Fosse vuelve a los terrenos que ya conocemos de su obra: el monólogo interior, constante, que fluye con una suave transición entre memoria, reflexiones y diálogos, con un estilo que destaca por una gran ausencia de signos de puntuación que separen los registros y con ello, de forma mezclada pero puramente nítida, los recuerdos del protagonista se mezclan con alucinaciones y espejismos en las que la realidad se confunde con la fantasía, en un claro ejercicio de intento de restituir aquello perdido incluso sin haber existido, un esfuerzo por recuperar más que una realidad una sensación, un deseo, en un acto de clara nostalgia hacia un presente que hubiera sido de otro modo si un gesto, un pequeño acto del pasado hubiera sucedido o lo hubiera provocado con un paso nunca dado; un constante lamento y resquemor que le corroe y le persigue desde años ha. Y, cuando uno está ya inmerso en la vida de Jatgeir, arranca el segundo capítulo con un cambio de narrador, aunque sigue con el mismo estilo de voces interiores, dudas entre lo vivido y lo imaginado, etc. Esta segunda parte nos da una visión diferente y ampliada de la historia contada en la primera, y es interesante pues sigue el estilo de Fosse de monólogos internos, aunque en este caso la imagen que nos transmite es la de un segundo observador. Ya la tercera parte es mucho más compleja y juega al despiste de manera continua esgrimiendo un texto en el que la confusión y los alternados momentos temporales pueblan el relato hasta llegar a un punto en el que no está claro quién habla ni el orden de las cosas pero uno están tan enfrascado en la lectura y los paralelismos y ángulos de visión que la historia se disfruta y nos mantiene atados a ella. Estilísticamente, es innegable que el estilo de Fosse con el monólogo continuo te recoge y te envuelve, arrastrándote en esos continuos diálogos internos que te llevan a interiorizarlos casi como propios, consiguiendo que el lector se contagie y empatice de manera inexorable dejando que el texto lo lleve donde el autor pretende, hábilmente, con el fin de hacerlo testimonio a la vez que también protagonista de sus infortunios porque siempre en los relatos de Fosse aparece el pasado con forma de espectro, mezclando sueños y realidades empujado por el deseo de cambiar infructuosamente aquello que ya es permanente y sin opción de vuelta atrás. En esas alucinaciones Fosse intenta que sus protagonistas encuentren el momento de ajustar cuentas con su pasado, aunque siempre lo hacen desde un estado próximo a la desesperación, a la incredulidad y al desasosiego. Con este texto, Fosse ha tejido una obra coral, caleidoscópica en la que los personajes son protagonistas de manera parcial, como vehículo para transmitir aquello que el autor pretende: la necesidad de restituir el pasado, de reencontrarse a uno mismo, con la sensación siempre evidente que la búsqueda se convierte en una súplica, un lamento por lo perdido, por lo nunca tenido pero siempre ansiado. Y, a pesar de que el argumento no es novedoso en sí, la manera de narrar de Fosse y lo que transmite despierta unas grandes ansias de leer la publicación de las dos partes que faltan para poder así ampliar un poco más el espectro coral que Fosse ha tejido magistralmente en esta última obra. Tambien de Jon Fosse en ULAD: Blancura, El otro nombre (Septología I), Mañana y tarde, Ales junto a la hoguera
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November 14, 2025 at 1:02 PM
En páginas finales de «Vaim», de Jon Fosse. Publicado en catalán por @galaxiagutenberg.bsky.social con traducción de Meritxell Salvany y en castellano por @randomhousees.bsky.social con traducción de Cristina Gómez-Baggethun. #habráreseña en @unlibroaldia.bsky.social
November 7, 2025 at 1:45 PM
Publicada la reseña de «Madres e hijos», de Adam Haslett. Publicada por Alianza de Novelas en castellano con traducción de Francisco González López.
Hoy en ULAD: Adam Haslett: Madres e hijos
Adam Haslett: Madres e hijos
Idioma original: inglés Título original: Mothers and Sons Traducción: Francisco González López en castellano para AdN editorial Año de publicación: 2025 Valoración: recomendable Llevaba tiempo esperando una nueva novela de Adam Haslett, un autor al que le sigo la pista desde que leí «Imagina que no estoy», una novela muy redonda, interesante, conmovedora y que destaqué como lo mejor del año. También sus cuentos cortos en Aquí no eres un extraño no tienen pérdida, con un nivel muy elevado. Así que teniendo en cuenta que han pasado ya nueve años desde la publicación de su última novela, la expectativa era muy alta, y las ganas de leerlo le iban a la par. Empieza el relato con un desbordamiento de cotidianidad, de la rutina que envuelve a su personaje principal, Peter, y que nos permite conocer su día a día. Vemos que es un abogado que ejerce en Nueva York, que se desvive por su trabajo porque, aunque en muchas ocasiones se le antoja reiterativo y aburrido, el solo motivo de poder ayudar a inmigrantes a obtener una solicitud de asilo defendiéndoles de la administración que los quieren deportar a su país de origen ya le es motivación suficiente para sentirse recompensado. Cabe decir aquí que el primer tercio del libro está construido desde la pausa, desde la rutina del día a día, y es que en este libro Haslett se toma su tiempo en construir los personajes a pesar de que empieza de manera algo alocada y dubitativa al situar el personaje principal en una situación laboral cotidiana, in media res, como si de repente al lector se le hubieran abierto las puertas por las que atisbar la vida de un personaje en su día a día; un día a día que se nos antoja ajetreado y en apariencia monótono y sin demasiado interés. Ahí el lector se contagia en parte de esa aparente apatía, a la vez que va adentrando en el argumento, pero sin saber muy bien cuál de esas pequeñas historias que constituyen los casos que Peter lleva desencadenará el núcleo central de la trama. Y mientras se avanza con pausa en la búsqueda de esa trama principal, en paralelo, el autor va tejiendo la historia de su madre Ann, desgranando cómo es su vida en comunidad, en un centro que ha creado de ayuda a mujeres, y en cómo su vida se ha encaminado a tal propósito de solidaridad y ayuda.  Madre e hijo, con vidas orientadas a ayudar al prójimo, quizá para subsanar unas heridas del pasado que van reabriéndose a medida que avanza la trama (aunque con cierta dificultad pues en las primeras cien primeras páginas uno transita intentando indagar hacia dónde lleva todo esto, sin llegar a tener la certeza de que el camino sea el adecuado). Ya a partir de ahí, y trazados los mimbres sobre los cuales construir (ya sí) la historia, vemos como el buen creador de personajes que es Haslett nos cuenta una historia de fragilidades e incomprensiones, de tensiones ambientales pero también familiares, de aceptación y de reconciliación, de saber abrirse caminos a través de la maleza enredada por generaciones y costumbres. Es en este entorno donde Haslett destaca, porque es bueno retratando personajes y relaciones, creando, pero especialmente manteniendo, la tensión en núcleos familiares en cierta manera anquilosados y reacios al cambio. Es en estas situaciones (en ocasiones se asemejaría a la literatura de Franzen) donde nos devuelve a su anterior novela, pues lo hizo de manera magistral en «Imagina que no estoy», aunque en este caso tarda demasiado en llegar a ese punto en el que uno se engancha y necesita demasiadas páginas para llegar al punto de inflexión donde todo empieza a encajar. Demasiadas páginas destinadas a una cotidianeidad que dificulta que la historia avance y encuentre ese punto de enganche con el lector. Eso sí, cuando llega, entonces ya la lectura es fluida e interesante y vale la pena por la historia que cuenta y porque nos invita a la reflexión sobre cuanto pesan sobre nuestras vidas los hechos del pasado que dejamos sin resolver a la espera que el tiempo los cubra con una capa de sostenida tranquilidad. También de Adam Haslett en ULAD: Imagina que no estoy, Union Atlantic, Aquí no eres un extraño
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November 7, 2025 at 1:36 PM