Desarrollo temas que me interesan en elcuadernodemoratin.com
Es una forma de ordenar el bar, el tiempo y hasta el respeto.
Lo pequeño como medida de lo serio.
Lo demás suele ser solo ruido bien presentado.
No para que haya más, sino para que parezca que los hay durante más tiempo.
No para que haya más, sino para que parezca que los hay durante más tiempo.
Es una forma de ordenar el bar, el tiempo y hasta el respeto.
Lo pequeño como medida de lo serio.
Lo demás suele ser solo ruido bien presentado.
Es una forma de ordenar el bar, el tiempo y hasta el respeto.
Lo pequeño como medida de lo serio.
Lo demás suele ser solo ruido bien presentado.
El oricio en Asturias no se entiende solo desde la cocina. Antes están el uso, el precio, la extracción y la forma de vida que lo sostuvo durante décadas. Pensarlo hoy exige asumir una incomodidad: no todo lo que se puede vender debería celebrarse.
El oricio en Asturias no se entiende solo desde la cocina. Antes están el uso, el precio, la extracción y la forma de vida que lo sostuvo durante décadas. Pensarlo hoy exige asumir una incomodidad: no todo lo que se puede vender debería celebrarse.
Una comida en Vitoria antes de un partido sirve para pensar en el txuletón como gesto antes que como símbolo: carne, fuego, tiempo y relato. De cómo algo sencillo acaba cargándose de palabras, y de lo difícil que resulta sostener lo propio sin convertirlo en espectáculo.
Una comida en Vitoria antes de un partido sirve para pensar en el txuletón como gesto antes que como símbolo: carne, fuego, tiempo y relato. De cómo algo sencillo acaba cargándose de palabras, y de lo difícil que resulta sostener lo propio sin convertirlo en espectáculo.
El resto come cuando tiene hambre y alguien que cocine con cuidado.
El resto come cuando tiene hambre y alguien que cocine con cuidado.
Sirve para rendir donde haría falta descanso.
Por eso hay quien no la necesita:
duerme lo suficiente y no tiene que forzarse a empezar.
Sirve para rendir donde haría falta descanso.
Por eso hay quien no la necesita:
duerme lo suficiente y no tiene que forzarse a empezar.
se desinfla en silencio.
Cuando el relato pesa más que la mesa,
alguien acaba levantándose antes de tiempo.
se desinfla en silencio.
Cuando el relato pesa más que la mesa,
alguien acaba levantándose antes de tiempo.
A una le basta la copa para entender muchas cosas. No es un adorno ni un gesto moderno: es cuidado, oficio y atención. Y en esos detalles pequeños, casi siempre, es donde se acaba notando la verdad.
A una le basta la copa para entender muchas cosas. No es un adorno ni un gesto moderno: es cuidado, oficio y atención. Y en esos detalles pequeños, casi siempre, es donde se acaba notando la verdad.
sino porque piden tiempo.
Callos, sin discurso.
sino porque piden tiempo.
Callos, sin discurso.
No pasa nada.
Hay mañanas en las que la verdad
también se puede tomar con suavidad.
No pasa nada.
Hay mañanas en las que la verdad
también se puede tomar con suavidad.
pero siempre fui —y seré— más de arepas que de hamburguesas.
Comer sin pensar también es tomar partido porque el menú nunca es inocente.
pero siempre fui —y seré— más de arepas que de hamburguesas.
Comer sin pensar también es tomar partido porque el menú nunca es inocente.
Comer fuera no siempre va de lo que hay en el plato. A veces basta una mesa compartida, un ruido fuera de sitio o la ausencia de un límite para que la comida se estropee sin hacer ruido. Una observación sobre los guajes, la sala y ese equilibrio frágil que permite, o no, comer…
Comer fuera no siempre va de lo que hay en el plato. A veces basta una mesa compartida, un ruido fuera de sitio o la ausencia de un límite para que la comida se estropee sin hacer ruido. Una observación sobre los guajes, la sala y ese equilibrio frágil que permite, o no, comer…
a casi nadie le toca el premio, a alguien le cae la sorpresa y, aun así, se comparte entero.
a casi nadie le toca el premio, a alguien le cae la sorpresa y, aun así, se comparte entero.
Es un síntoma.
Es un síntoma.