—Sí, es normal que haya nieve. La hay todos los años.
No le dio importancia. Ni a la nieve, ni a la chica. En su lugar, siguió tecleando.
—Sí, es normal que haya nieve. La hay todos los años.
No le dio importancia. Ni a la nieve, ni a la chica. En su lugar, siguió tecleando.
—¡Buenos días! —saludó de nuevo llena de emoción, dirigiéndose primero a la ventana para correr las cortinas, no obstante, no abrió la ventana, ya que estaba haciendo frío afuera—. ¡Anoche nieve caer! Bonita, ¿sí?
>
—¡Buenos días! —saludó de nuevo llena de emoción, dirigiéndose primero a la ventana para correr las cortinas, no obstante, no abrió la ventana, ya que estaba haciendo frío afuera—. ¡Anoche nieve caer! Bonita, ¿sí?
>
Tal y como de costumbre, ese día él también se encontraba en su habitación, pero no respondió a la llamada de la carpintera.
Tal y como de costumbre, ese día él también se encontraba en su habitación, pero no respondió a la llamada de la carpintera.
Ella era una talentosa suiza que vino a Japón desde Los Alpes. Todavía estaba tratando de dominar el japonés,
Ella era una talentosa suiza que vino a Japón desde Los Alpes. Todavía estaba tratando de dominar el japonés,
Eventualmente, el susodicho le presentó sin consultarlo con él a Jerry Spyri,
Eventualmente, el susodicho le presentó sin consultarlo con él a Jerry Spyri,
Sí.
Días.
Era bastante temprano por la mañana.
—¡Yo traer algo muy divertido! ¿Tú despierto?
Sí.
Días.
Era bastante temprano por la mañana.
—¡Yo traer algo muy divertido! ¿Tú despierto?
Desde que Takumi le había dado una llave de la casa de su amigo, ella había tomado aquello como un permiso inexpirable de poder entrar cuando quisiera. Se quitó las botas de nieve en la entrada del apartamento tal y como dictaba la etiqueta japonesa y entonces entró.
»
Desde que Takumi le había dado una llave de la casa de su amigo, ella había tomado aquello como un permiso inexpirable de poder entrar cuando quisiera. Se quitó las botas de nieve en la entrada del apartamento tal y como dictaba la etiqueta japonesa y entonces entró.
»
Incluso si era mucho más inconveniente, no podía evitar comparar un poco aquellas fechas con las de su hogar, y para no caer en la desdicha de la nostalgia, terminó decidiendo hacer de su invierno en Japón algo memorable también.
»
Incluso si era mucho más inconveniente, no podía evitar comparar un poco aquellas fechas con las de su hogar, y para no caer en la desdicha de la nostalgia, terminó decidiendo hacer de su invierno en Japón algo memorable también.
»