A partir del 3 de noviembre, el Gobierno de Estados Unidos debería poner fin a sus operaciones militares denominadas “antinarcóticos” en el Caribe y el Pacífico. Así lo establece la Resolución de Poderes de Guerra de 1973, una norma creada precisamente para limitar el uso unilateral de la fuerza por parte del presidente cuando no existe una autorización expresa del Congreso.
Esta legislación contiene un mecanismo clave conocido como “el reloj de los 60 días”, que se activa cuando el Ejecutivo introduce fuerzas armadas estadounidenses en situaciones de hostilidades o acciones bélicas sin una declaración formal de guerra ni aval legislativo. Una vez activado, el presidente dispone de 60 días para obtener autorización del Congreso o retirar las tropas.
¿Cuándo se activó el reloj?
El plazo comenzó a correr tras la notificación enviada al Congreso el 4 de septiembre, cuando el entonces presidente Donald Trump informó sobre el primer ataque en el marco de esta ofensiva militar. Desde ese momento, el conteo avanzó hasta su vencimiento este 3 de noviembre, sin que el Congreso haya emitido una autorización explícita.
Sin embargo, la administración estadounidense sostiene que la resolución no aplica en este caso.
La interpretación del Ejecutivo: una maniobra jurídica
El Departamento de Justicia, a través de Elliot Gaiser, jefe de la Oficina de Asesoría Legal, ha defendido que estas operaciones no constituyen “hostilidades” en el sentido estricto de la ley. Bajo esa interpretación, el Gobierno considera que puede continuar las acciones militares sin violar la Resolución de 1973.
Esta lectura ha generado fuertes cuestionamientos dentro del propio sistema político y legal estadounidense. Exabogados del Departamento de Estado que participaron en la aplicación histórica de la norma advierten que se trata de una reinterpretación forzada, diseñada para ampliar sin precedentes el poder del Ejecutivo en materia militar.
Consecuencias humanas y legales
Más allá del debate jurídico, los hechos sobre el terreno son contundentes. La ofensiva ordenada por Trump ha provocado al menos 65 muertes, entre ellas no menos de 10 ejecuciones extrajudiciales ocurridas en aguas internacionales venezolanas, lo que agrava el escenario desde el punto de vista del derecho internacional.
Estos sucesos se producen en un contexto de crecientes tensiones regionales, donde el Caribe vuelve a ser tratado como un espacio de intervención “natural” por Washington, bajo narrativas que combinan la lucha contra el narcotráfico con objetivos geopolíticos más amplios.
Un precedente peligroso
Especialistas en derecho constitucional alertan que ignorar el vencimiento del plazo legal podría abrir un conflicto institucional de gran calado. El Congreso conserva herramientas legales para exigir el cumplimiento de la Resolución de Poderes de Guerra, lo que podría derivar en demandas, audiencias y un debate profundo sobre los límites reales del poder presidencial en asuntos militares.
Más allá del caso concreto, lo que está en juego es algo mayor: la normalización de operaciones armadas sin control legislativo, justificadas mediante definiciones ambiguas y eufemismos como “operaciones antinarcóticos”, aun cuando producen muertes, violaciones del derecho internacional y escaladas militares.
Caribe: ¿zona de seguridad o escenario de guerra?
Este episodio confirma una tendencia preocupante: la utilización del Caribe y su entorno como laboratorio de acciones militares encubiertas, donde las normas internas de Estados Unidos y el derecho internacional se interpretan de forma flexible cuando entran en contradicción con los intereses estratégicos de Washington.
La pregunta ya no es solo si el “reloj de 60 días” ha expirado, sino cuánto tiempo más se permitirá que el poder ejecutivo estadounidense actúe al margen de sus propias leyes, mientras las consecuencias se pagan fuera de sus fronteras.
Fuentes consultadas
📌 Resolución de Poderes de Guerra de Estados Unidos (1973)
📌 Declaraciones del Departamento de Justicia de EE. UU.
📌 Análisis de exfuncionarios del Departamento de Estado
📌 Reportes de medios nacionales e internacionales